Procedente del caso del Síndrome de Noé del que nos hicimos cargo en 2021, es uno de los muchísimos gatos que rescatamos de la calle tras ser abandonados a su suerte en condiciones lamentables.
Este siamés es tímido y temeroso al principio, pero con paciencia y calma, se vuelve un mimoso. Muy típico de siameses.
Es muy bueno y cariñoso. Le gusta jugar con las bolitas y su intensa mirada azul transmite su ternura.